Crónica de una siesta mientras el mundo arde
Escrito, dirigido e interpretado por Carlos Gorbe El Umbral de Primavera, Madrid La técnica del flujo de conciencia, ese monólogo interior que ha definido cumbres de la narrativa moderna, encuentra en esta pieza una traslación escénica tan orgánica como perturbadora. Lo que sobre el papel es literatura, aquí se convierte en una radiografía visceral de la psique del protagonista. La puesta en escena nos sitúa ante un individuo atrapado en una inercia doméstica —acaso la manifestación física de una salud mental descuidada por la precariedad—, cuya incapacidad para abandonar el lecho se transforma en el motor de la acción. En este confinamiento voluntario, la música no es un mero adorno, sino la columna vertebral de su pensamiento; una partitura emocional que puntúa el desorden de su mente. El texto se construye sobre una amalgama de estratos: desde las sentencias proféticas de la figura materna hasta una abulia casi existencial, pasando por un ejercicio de me...








