Jardín, apocalipsis y la familia (Addams)
Escrita y dirigida por Anto Rodriguez
Con Óscar Bueno, Mario Collado y Anto Rodriguez.
Teatro del Barrio, Madrid
En las carteleras contemporáneas, donde abunda la fórmula segura, reconforta constatar que Anto Rodríguez sigue haciendo del riesgo su hábitat natural. Quien conozca sus lúcidas incursiones en la memoria de la copla travesti sabe que su pulso creativo rehúsa cualquier etiqueta. Esta vez, el creador multidisciplinar e hiperactivo da una pirueta más en el vacío con un género insólito: la ópera breve para adolescentes tardíos.
La propuesta se vertebra en un tríptico lírico-escénico urgente y socarrón: Jardín, Apocalipsis y La familia (Addams). Tres piezas breves que transitan, respectivamente, la familia elegida, la deriva caótica del mundo actual y el homenaje íntimo a dos artistas travestidas del Mieres de su infancia.
El programa de mano despega como una declaración de intenciones cargada de ironía. Y la promesa se cumple: nos reímos mucho. Sin embargo, tras la ligereza aparente, la propuesta desvela desde el arranque una grieta amarga: la precariedad de la compañía y la amenaza constante de que todo salte por los aires. Sin destripar la dramaturgia de ese colapso, la tensión entre la ambición conceptual y el desamparo material, junto con la crítica justamente de su familia elegida, funciona como un brillante motor escénico.
Olé por un elenco entregado que lo da todo en escena —incluso, de forma literal, de comer al público—. Salimos del teatro con la certeza de ver un trabajo vivo y la vista puesta en su próximo y misterioso proyecto en el Centro Dramático Nacional. Que no pare la fiesta.




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