El percusionista
Con una trayectoria que roza ya las dos décadas sobre los escenarios, «El percusionista» se ha consolidado no solo como un imprescindible del repertorio teatral, sino como un auténtico clásico contemporáneo de la escena unipersonal. Creada e interpretada por el artista ecuatoguineano —y residente en España— Gorsy Edú, la obra propone un viaje tan íntimo como universal que evoca su periplo vital, con especial atención a los años de su niñez y adolescencia.
El montaje despliega un delicado y emotivo relato tejido a partir de la memoria, la antropología y el teatro de raíz, guiado por la figura tutelar de su abuelo, uno de los sabios de la comunidad y eje vertebrador de la propuesta. No en vano, el trasfondo de la pieza hunde sus raíces en la dolorosa experiencia del protagonista al emigrar a Europa con el anhelo de obtener los recursos necesarios para frenar la incipiente ceguera de aquel anciano, un propósito que el destino truncó.
Pero lejos de un dramatismo solemne, el tono de la función destaca por su luminosidad, alegría y estimulante dinamismo. Edú ejerce de puente cultural valiéndose de una cuidada selección de ocho instrumentos de percusión africanos, del movimiento, del baile y de la interacción constante con un público que termina entonando vocablos de la etnia fang. Así, los espectadores no solo descubren las claves de otra cosmovisión, sino que ríen, cantan y se deleitan con la maestría escénica de un intérprete superlativo. Una joya escénica que sigue demostrando una vigencia desbordante.




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