Int. Museo
Con Paula Casales, Joaquín Delgado, Suerte Quintero Bandrés, Manuel Tejera y Pablo Villa Sánchez
Nave 73, Madrid
En su opera prima, Manuel Tejera nos invita a una introspección profunda sobre la naturaleza del monumento y el sujeto representado. La pieza no se limita a la contemplación estética, sino que interroga directamente a la materia: ¿De qué está conformada realmente una estatua? A través de una narrativa sugerente, el autor plantea interrogantes de hondo calado existencial: ¿Qué juicio emitiría el homenajeado al enfrentarse a su propia efigie? ¿Posee el bronce una vitalidad latente, ajena a los ritmos biológicos, que aguarda ser despertada por la mirada de un arqueólogo tras siglos de anonimato?
Sin embargo, el punto más agudo de la propuesta reside en su dimensión sociológica. La obra utiliza la estatua como una metáfora de la hipervisibilidad contemporánea. En un presente donde la interacción física con el semejante parece diluirse, emerge la paradoja de nuestra existencia digital: nos convertimos en figuras estáticas, diseñadas para ser observadas y validadas a través del escaparate de las redes sociales.
Desde el punto de vista formal, la originalidad de la pieza se sustenta en una hibridación de lenguajes escénicos de gran impacto. La danza y la música en directo —vertebrada por las texturas etéreas y magnéticas del theremín— convergen con el uso de audioguías para configurar un espacio puramente museístico. Es precisamente esta vocación de "obra de archivo" la que dota a la propuesta de una versatilidad excepcional; su naturaleza le permitiría habitar no solo los teatros convencionales, sino las salas de cualquier museo, donde el diálogo entre el espectador y la obra adquiriría una relevancia absoluta. Una cita imprescindible para quienes busquen nuevas gramáticas en la escena actual.







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